Es probable que si estás en algún foro o comunidad de creadores musicales haya leido algo parecido a esto:

“¡Hola chicos! He estado creando música desde hace alrededor de un año. Tengo un buen conocimiento de la producción musical, pero quiero llevar mis habilidades al siguiente nivel. ¿Qué piensas de asistir a una escuela de producción musical?”

Muchos productores o futuros DJ ven en las escuelas de producción musical la solución a todos sus problemas.

Piensan que una academia es la única manera de obtener mezclas más limpias, hacer conexiones con la industria y construir una carrera en la música.

Esto no es cierto.

¿Pueden ayudar con estos problemas? Absolutamente.

¿Son la única solución? Absolutamente no.

¿Por qué? Echemos un vistazo.

Motivación e impulso para mejorar tu producción

El deseo de entrar en una escuela de producción musical suele estar impulsado por “historias de éxito”.

Ves que tu artista favorito fue a cierta escuela. Te inscribes en esa escuela para ser tan bueno como ellos.

Pero así no es como funciona.

Estas escuelas no son máquinas que convierten a cada estudiante en un artista de alto nivel.

Lo que distingue a sus distinguidos ex-alumnos no es que hayan asistido a una escuela. Es su impulso. Su dedicación.

No hicieron los cursos y luego jugaron videojuegos por el resto del día.

Eran personas que registraban 12 horas al día, todos los días. Sabían que la única manera de tener éxito era dedicar sus vidas a la música.

Estas personas habrían tenido éxito si hubieran ido a la escuela o no.

¿Qué significa esto?

La motivación y el empuje importan más que todo lo demás.

Que va a tener más éxito: ¿Un productor dedicado y motivado que no asiste a la escuela de música, o un productor perezoso en una prestigiosa escuela de música que sólo dedica una hora al día a la música?

La respuesta es obvia.

Lo que quiero que le comprendas de esto es que no es la escuela, sino los estudiantes.

Estas escuelas tienen muchas historias de éxito. Por qué? Porque cualquiera que esté dispuesto a moverse por todo el mundo y gastar 40 mil dólares en educación musical probablemente esté extremadamente motivado para hacer que las cosas funcionen.

Se trata de personas que habrían tenido éxito independientemente de que asistieran a una escuela de producción musical.

Moral de la historia: dejar de poner excusas.

Lo único que se interpone entre tú y tus objetivos de producción eres tú mismo. No culpes a la escuela, no culpes a tu familia y no culpes a tus amigos. La única manera de hacer que esto funcione es con una loca cantidad de pasión, empuje y determinación.

¿Para quién es recomendable una escuela de producción o de DJ?

Asistir a una escuela de música o para aprender a ser DJ no es para todos, pero hay situaciones en las que tiene sentido.

Si está decidido a ir a la escuela, considere lo siguiente:

Costo – La mayoría de las escuelas de música te devolverán entre 20 y 30 mil, eso es antes de tener en cuenta la vivienda y los gastos de subsistencia.

Seguridad en el trabajo – Asistir a una escuela de música o DJ no te garantiza un trabajo una vez que has salido.

Información – Usted puede aprender la mayor parte de lo que se enseña en otros lugares.

Currículo irrelevante – Muchas escuelas de ingeniería/técnica ofrecen programas que no son relevantes para los productores.
Dado todo esto, si usted está en una posición financiera para asistir a una de estas escuelas, es una gran opción a considerar. La tutoría y la comunidad son fantásticas, y probablemente acelerará su viaje de producción.

Pero si no puede asistir a una, no se preocupe.

Si te sientes impulsado a hacer de la música tu carrera, puedes llegar a ella sin tener que pisar una escuela de música.

Conclusión

Puedes pensar en escuelas de música como escuelas culinarias.

Si alguien te dijera que quiere aprender a cocinar, y que vamos a gastar 100.000 dólares en la escuela de cocina, estoy seguro de que los mirarías como si estuvieran locos.

¿Por qué? Porque hay un exceso de libros de cocina y recetas online, webs como esta y otras comunidades repletas de información útil.

Por otro lado, si ya tenían experiencia como cocineros, ahorraban dinero y estaban decididos a ser chefs, entonces la escuela culinaria podría no ser una mala opción.